En este punto hay que recalcar lo siguiente. Si bien es bueno inscribirse en todos los sitios web de empleo on-line, así como sacar el máximo provecho a las consultoras, empresas y red de contactos, no es para nada aconsejable inscribirse o postular a todas las ofertas laborales que “te tinquen”.
La clave es haber realizado un correcto auto-análisis primero, pues sólo así tendrás claro que ofertas laborales, o que alternativas de desarrollo de carrera, se adecúan más a ti. Sólo postula a las que verdaderamente consideres alternativas en donde:
- Puedes explotar tus fortalezas y mejorar tus debilidades
- Puedes crecer y proyectarte
- Exista un desafío que te motive a surgir
No es tan importante tu conocimiento específico de la industria a la que pertenece la empresa (a menos que decidas emprender personalmente en lugar de contratarte), sino tu disposición a trabajar duro y a aprender. Para cada postulación responde ¿por qué me motiva esta oferta? ¿cómo me veo en esta empresa de aquí a un año? ¿que puedo aportar? La mejor guía de si es correcto o no postular, respondiendo estas preguntas, es tu instinto: si sientes que algo anda mal, es muy probable que realmente esa oferta no te convenga.
Finalmente sigue el camino de la planificación: algo tan simple como anotar el día en que postulaste, cómo lo hiciste (via mail / llamada telefónica / dejaste tu currículum personalmente), con quién te contactaste, será muy importante para hacer un seguimiento de tus postulaciones. Ahora es la empresa la que debe responder, y esto puede tomar mucho tiempo (dependiendo de sus políticas de selección), por lo que si no eres organizado es muy probalbe que olvides datos importantes que jugarán en tu contra si eres citado a una entrevista.
Tienes más dudas de esta etapa? Comenta! Siguiente etapa: la entrevista.
Foto: http://pro.corbis.com
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