No se imaginan cuantas veces me he topado con gente que habla demasiado. Sobre todo en reuniones, siempre existe ese personaje que habla, habla y habla sin parar, ¡y nunca deja claro que quiere decir!
Pues bien, ser breve, rápido y hablar directo al grano, sobre todo en el entorno corporativo y en los negocios, más que una buena estrategia, demuestra respeto. ¡El tiempo es oro! Nadie quiere que usted le haga perder el tiempo escuchando toooodos los detalles de todas las cosas que se le vienen a la mente. Es más, con certeza nadie lo escuchará porque los aburrirá.
Unos simples consejos para lograr un discurso breve y al grano:
Define tu mismo los puntos clave. Si vas a dar una presentación, o vas a argumentar algo en una reunión, ten claro cuales son las cosas que tienes que decir. Identifica 2 a 3 puntos clave, y elabora un buen argumento, breve y conciso, para explicarlos. La gente que te está escuchando no es capaz de absorver tanta información de una vez, por lo que se breve también en el número de puntos clave.
Define plazos. Muy importante. Ya sabes que puntos tienes que dejar claro, ahora date un tiempo máximo para explicarlos. Cualquier plazo sobre los 2 minutos por argumento es excesivo.
Practica tu discurso, y córtalo. No necesitas meterte a una sala a solas y ponerte a ensayar imaginariamente tu discurso (aunque puede ser buena alternativa), puede ser mentalmente. Practica tu discurso, chequea los tiempos, y luego hazlo más breve.
No sólo demostrarás respeto por el tiempo de los demás (y el tuyo también), sino que serás un comunicador más efectivo, habilidad clave para el éxito en todo ámbito.
Alguna experiencia que hayas tenido respecto a esto?
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